Respuesta de ANEI a la contestación de SHCP
Monterrey, N.L., a 25 de mayo de 2026
Mtro. Eduardo Licea Arellano
Director General de Análisis de Productividad
Unidad de Planeación Económica de la Hacienda Pública
Secretaría de Hacienda y Crédito Público
P R E S E N T E
C.c. Dra. Claudia Sheinbaum Pardo – Presidenta Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos
C.c. Dra. Victoria Rodríguez Ceja – Gobernadora del Banco de México
C.c. Mtro. Édgar Amador Zamora – Secretario de Hacienda y Crédito Público
Asunto: Respuesta al oficio No. 345‑D‑006‑2026 – Preocupación por la apreciación cambiaria y la inacción de las autoridades
Estimado Mtro. Licea Arellano:
En nombre de la Asociación Nacional de Empresarios Independientes, A.C. (ANEI), y de los cientos de miles de productores y empresarios que representamos, expresamos como lamentable la poca importancia que se le da a esta crucial tema de política económica al relegarlo del primer nivel jerárquico. Este tipo de decisiones aseguran el fracaso económico del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Al respecto, agradecemos la atención formal a nuestra comunicación, manifestando con todo respeto y firmeza, nuestro profundo desacuerdo con el contenido y el espíritu de dicha respuesta.
Principalmente consideramos una lástima que no atiendan la preocupación de los pequeños y medianos empresarios con relación a la falla de mercado que implica tener abierta la cuenta de capitales, lo cual distorsiona el mercado, constituyendo con ello una de las principales razones de la baja inversión a PIB que padece nuestro país.
Adicionalmente, su respuesta se limita a invocar la autonomía del Banco de México y el régimen de libre flotación cambiaria para concluir que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público “no puede manifestarse” sobre nuestra inquietud. Esta posición, además de soslayar el fondo del problema, es jurídicamente incompleta e institucionalmente insostenible. A continuación, exponemos los argumentos que nos obligan a insistir en la necesidad de un diálogo efectivo y de acciones concretas.
1. La autonomía de Banxico no exime a la SHCP de sus responsabilidades constitucionales y legales
El artículo 28 constitucional garantiza la autonomía del Banco de México en el ejercicio de sus funciones, pero esa autonomía no es un muro de aislamiento ni una carta blanca para que la SHCP se desentienda de los efectos colaterales de la política monetaria.
– La SHCP es corresponsable de la política cambiaria a través de la Comisión de Cambios. El artículo 21 de la Ley del Banco de México establece que la Comisión de Cambios, integrada por tres miembros designados por la SHCP, es el órgano encargado de fijar las directrices de la política cambiaria. Por lo tanto, afirmar que “no puede manifestarse” sobre los efectos cambiarios de la política monetaria es desconocer sus propias facultades legales. La Comisión de Cambios existe precisamente para coordinar las acciones de Banxico y la SHCP en esta materia.
– El artículo 2 de la Ley del Banco de México obliga a considerar el crecimiento económico. Dicho precepto señala que el Banco, al proveer moneda a la economía, debe también “promover el sano desarrollo del sistema financiero” y “propiciar el buen funcionamiento de los sistemas de pagos”. Una política que, por mantener tasas de interés extremadamente altas, genera una apreciación cambiaria injustificada, desalienta la inversión productiva, destruye empleos y desindustrializa el país, difícilmente puede considerarse compatible con ese mandato. Negarse a debatir este punto es incurrir en un dogmatismo que la ley no exige.
– La SHCP tiene la obligación constitucional de promover el crecimiento y el empleo. El artículo 25 constitucional asigna al Estado la rectoría del desarrollo nacional, y es la SHCP la dependencia encargada de la política hacendaria y fiscal. No puede excusarse en la autonomía de Banxico para mirar pasivamente cómo se erosiona la planta productiva. La coordinación entre política monetaria y política fiscal no es una opción: es una necesidad legal y práctica.
2. La apreciación cambiaria ya está dañando gravemente las finanzas públicas
Nuestra carta original destacó un hecho que su respuesta omite por completo: al cierre de 2025, el Banco de México registró un capital contable negativo cercano a los 320 mil millones de pesos, con pérdidas operativas por aproximadamente 410 mil millones de pesos, dejando al gobierno federal sin remanente de operación por segundo año consecutivo.
Esto significa que la política monetaria que ustedes se niegan a discutir le está costando al erario una cantidad equivalente al presupuesto de varias secretarías. La SHCP no puede argumentar que “no puede manifestarse” cuando el fenómeno cambiario que denunciamos tiene un impacto fiscal directo y cuantioso. Si Banxico no genera remanentes por las pérdidas cambiarias, la SHCP tiene que financiar el déficit con más deuda o con recortes a la inversión pública. Este es un problema de hacienda pública que compete directamente a su dependencia.
3. El régimen de libre flotación no es un dogma y no impide mitigar distorsiones especulativas
Su respuesta parece sugerir que, al tener un tipo de cambio libremente flotante, las autoridades están imposibilitadas para actuar. Eso es falso en la teoría y en la práctica internacional.
– La libre flotación no exime de corregir distorsiones graves. Ningún país serio permite que el “carry trade” especulativo y los flujos de capital de corto plazo sobrevalúen su moneda hasta el punto de desalentar la inversión productiva y destruir empleos. Países con economías mucho más sofisticadas (Estados Unidos en la era Volcker, Chile, Corea del Sur, e incluso Suiza) han aplicado medidas para moderar la volatilidad o la sobrevaluación cambiaria sin abandonar un régimen de flotación.
– Las opciones que propusimos son viables y han sido utilizadas. En nuestra carta original enumeramos cuatro medidas concretas: el impuesto de igualación de tasas de interés (modelo Volcker), un sistema similar al FICORCA para cubrir pasivos cambiarios, una regulación prudencial de la cuenta de capitales para frenar el carry trade, y el diferimiento del reconocimiento de utilidades cambiarias no realizadas. Ninguna de estas medidas implica “abandonar la flotación” ni viola la autonomía de Banxico. Lo que sí implica es que la SHCP y Banxico deben dejar de actuar como cómplices de los especuladores nacionales y extranjeros, despojando a los más pobres de sus ingresos al causar que les cobren más intereses en los préstamos de sus casas y menajes, y comiencen a cumplir con su mandato de estabilidad y crecimiento.
4. La inacción que ustedes justifican ya está costando empleos, inversión y competitividad
Nuestra carta detalló cinco efectos estructurales de la apreciación cambiaria sostenida: desindustrialización acelerada, desincentivo a la inversión competitiva, baja inversión por empleo, estancamiento de la productividad y ruptura de cadenas productivas nacionales. Su respuesta no refuta ninguno de estos puntos; simplemente los ignora.
Permítanos añadir un dato preocupante: la inversión fija bruta en maquinaria y equipo de origen nacional ha caído en términos reales en los últimos cuatro trimestres, mientras que la inversión en importaciones de bienes de capital sigue creciendo. Eso es la prueba empírica de que las empresas están sustituyendo producción nacional por importaciones porque el tipo de cambio sobrevaluado lo vuelve artificialmente barato. Esto no es “libre mercado”, es una distorsión inducida por la política monetaria que ustedes se niegan a examinar.
5. Lo que solicitamos, de manera concreta y exigible
No venimos a pedir “diálogo” retórico, sino acciones concretas en el marco de las facultades que la ley les otorga:
a) A la Comisión de Cambios (SHCP + Banxico): Convoquen a una reunión formal de la Comisión para analizar si el régimen de libre flotación está siendo distorsionado por el carry trade y para emitir directrices (como permite el artículo 21 de la Ley de Banxico) que mitiguen la apreciación injustificada, sin renunciar al combate a la inflación.
b) A la SHCP (a través de su Unidad de Planeación Económica): Elaboren y hagan público un dictamen sobre el impacto fiscal de la apreciación cambiaria (pérdida de remanentes de Banxico, caída en la recaudación por menor actividad económica, aumento del costo del servicio de la deuda interna) y presenten un programa de cobertura cambiaria o un fideicomiso similar al FICORCA para proteger a los sectores más afectados: agricultura, ganadería, pesca y manufactura de alto contenido nacional.
c) A la SHCP y a Banxico, de manera conjunta: Expliquen por escrito, con datos y no con dogmas, por qué consideran que mantener un diferencial de tasas de interés sistemáticamente superior al de la Reserva Federal (que ha alcanzado hasta 400 puntos base en los últimos dos años) es indispensable para cumplir la meta de inflación, y por qué ese beneficio hipotético justifica los costos reales que ya estamos documentando: pérdida de empleos, desintegración de cadenas productivas y daño a las finanzas públicas.
6. Una advertencia final, en el interés de México
Si ustedes como autoridades persisten en la posición expresada en su oficio –esto es, negarse a discutir siquiera la existencia del problema y escudarse en interpretaciones estrechas de la autonomía y la flotación–, podemos asegurarles, sin temor a equivocarnos, que las metas del Plan México, las del T-MEC y las de generación de empleo no se alcanzarán. El “superpeso” financiero ya está produciendo un “subdesarrollo” productivo. La inversión extranjera de nearshoring se está materializando con el mínimo contenido nacional posible (justo lo contrario de lo que el gobierno federal ha declarado como objetivo estratégico), mientras le quita $180,000 millones anuales a los más pobres del país al devaluar las remesas, afectando además a millones de agricultores al castigarle sus precios.
La historia económica de México está llena de ejemplos en los que la rigidez doctrinal impidió ver crisis anunciadas. No permitamos que ese silencio cómplice se repita.
Por todo lo anterior, solicitamos, atenta pero firmemente, que se reconsidere la postura expresada y se nos convoque a una reunión de trabajo con la Comisión de Cambios, o en su defecto con los titulares de la SHCP y de la Unidad de Planeación Económica, para presentar evidencia detallada de los daños que estamos sufriendo y para coadyuvar en el diseño de soluciones pragmáticas.
Negar el problema o esconderse detrás de formalismos es, hoy por hoy, la política más costosa para México.
Atentamente,
ANEI
Asociación Nacional de Empresarios Independientes, A.C.
Ing. Norberto Zavala
Presidente
Mtro. Fernando Turner Dávila
Fundador y Ex‑Presidente