Infraestructura, Crédito y Licitaciones: Un buen paso en la dirección correcta

A la opinión pública:

La economía mexicana atraviesa serios problemas en un entorno de considerables riesgos externos e internos, lo que ha provocado una desaceleración económica mayor a la esperada. En el primer trimestre del año, la actividad económica se contrajo 0.2% en comparación con el cuarto trimestre del 2018, y en el segundo trimestre el país avanzó 0.1% trimestral (INEGI), librando la «recesión técnica», pero cayendo en estancamiento al promediar un crecimiento del 0.0% en el primer semestre del 2019.

Ante este insatisfactorio desempeño, en la Asociación Nacional de Empresarios Independientes, A.C., celebramos la decisión del Presidente y su gabinete de impulsar el crecimiento de la economía orientando recursos por 485 mil millones de pesos (mmdp) a los rubros de infraestructura; impulso a la inversión física y el consumo privado (crédito); y la ejecución anticipada de procesos de licitación del gobierno federal del 2020 (licitaciones), de acuerdo a las siguientes medidas, anunciadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Infraestructura

Se destinarán cincuenta mil millones de pesos (50 mmdp) para acelerar la creación de infraestructura en diversas regiones del país, mediante 18 proyectos en sectores como: carretero, hidráulico, transporte y desarrollo urbano, telecomunicaciones y manejo de recursos. Entre los proyectos se encuentra el sistema de manejo de desechos en NL (10 mmdp), el proyecto de transporte urbano de Ciudad Juárez, (2 mmdp), y la planta desaladora en Los Cabos (1 mmdp). 80% de los recursos serán aportados por el sector privado a través de esquemas de concesión o APP’s, y el restante del gobierno federal.

Crédito

Se asignarán créditos al capital productivo por doscientos setenta mil millones de pesos (270 mmdp) a través de la Banca de Desarrollo; en crédito al consumo, el Fonacot otorgará 1.2 millones de créditos con tasas preferenciales, así como créditos de nómina en efectivo, apoyo a la economía familiar por los gastos extraordinarios de regreso a clases y facilidades para trabajadores con ingresos mixtos; créditos hipotecarios hasta por 1.5 millones de pesos por vivienda; así como apoyos por cincuenta mil millones de pesos (50 mmdp) al campo por parte de la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero, enfocados al sector agroalimentario en la región sur-sureste.

Por el lado del apoyo financiero a los Pymes, se anuncian créditos para 130 mil empresas pequeñas o medianas y 370 mil para micronegocios, ampliando adicionalmente el programa de cadenas productivas del NAFIN para apoyar a 16 mil empresas proveedoras del gobierno.

Licitaciones

Se destinarán 116 mmdp para que diversas empresas adelanten sus proyectos de proveeduría al sector público, con la posibilidad de anticipar contrataciones de este año y licitaciones del próximo, para que los proyectos comiencen a inicios del 2020. Es importante señalar que estas medidas, aunque puedan ser correctas en su diseño e implementación, no evitarán que el PIB sea menor a 1.0% este año, el más bajo desde la crisis financiera del 2008, pues sus efectos se verán reflejados hasta el año 2020.

A la vista del Plan anterior, por el lado de las finanzas públicas no anticipamos impactos negativos, puesto que los montos destinados a estas actividades ya habían sido contemplados en el Presupuesto 2019, además de que el Gobierno ha reducido sus gastos en otros rubros, debido a medidas de austeridad. Por el contrario, estimamos que el monto asignado a estos estímulos pondrá fin al subejercicio crónico que se percibe por parte de la Federación.

Esperamos que estas medidas logren generar certidumbre en el sector empresarial, considerando su rol esencial en la ejecución de este Plan, dado que gran parte de la actual desaceleración se debe a la caída de la inversión privada. En ese sentido, nos parece primordial la demanda de crédito por parte de las Pymes y de los consumidores, pues aún con los programas sociales, el consumo privado no ha crecido en el país.

En conclusión, tenemos certeza de que las medidas anunciadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público serán positivas, pero no suficientes para evitar que caigamos en recesión. Para evitar este tropiezo, el Gobierno puede brindar una mayor certidumbre al sector privado, evitando mayores reducciones de la inversión y el gasto públicos; retomando los «farmouts» y subastas petroleras; respetando los contratos vigentes y destinando menos recursos a proyectos que se sabe serán improductivos.

Por último, es indispensable que el Gobierno tome medidas adicionales para combatir el estancamiento inherente al modelo económico heredado de sexenios anteriores, en lo general, reduciendo el gasto del Gobierno del actual 27% del PIB, hasta un máximo de 20%; combatiendo decididamente a los monopolios y oligopolios que encarecen los precios internos; y bajando las tasas de interés, con lo cual se reactivarían el crédito y el consumo, evitando simultáneamente la sobrevaluación del Peso por la atracción de capitales golondrinos.

Atentamente,

Fernando Luna Rodríguez
Presidente
Asociación Nacional de Empresarios Independientes, A.C.

Fuentes:
Nuevo modelo económico para detonar el crecimiento y la prosperidad (ANEI, 2019)
D.Econosignal 2019 (Deloitte, Julio 2019).