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Reforma laboral

CONTRASTES: mientras Brasil reduce impuestos a empresas, buscando generar empleos al fomentar el sector productivo, en donde el gobierno será quien se ajuste el cinturón, en México se plantea una reforma laboral para “incentivar” el empleo en donde el que tenga que ajustarse el cinturón sea el trabajador.

El anuncio de una reforma laboral para México no es tema nuevo. En marzo de 2010 se presentó una iniciativa la cual no prosperó y la que hoy esta en la mesa de discusión proviene de esa propuesta.

No hay duda de la necesidad de actualizar la legislación laboral para adecuarla a la realidad y necesidad actual así como eliminar prácticas del pasado que no son adecuadas en el marco de una normativa moderna.

Una de las principales premisas de esta reforma, por quienes la impulsan, es que dicha reforma ayudaría a generar los empleos y crecimiento que el país requiere.

Las cifras del empleo en México son alarmantes. Cabe recordar que en este sexenio que concluye se generaron 2.25 millones de empleos, es decir en promedio 375 mil por año, cuando la necesidad es de aproximadamente 1 millón anual de acuerdo al crecimiento de la PEA[1] . Es decir, el actual sexenio arrojó un déficit de aproximadamente 3.75 millones de empleos y de acuerdo a cifras oficiales[2] el empleo en el sector informal creció en 2.8 millones en lo que va del sexenio.

Sin embrgo, al margen de la evidente necesidad de “hacer algo” para emplear a la población, se debe comprender que la generación de empleos es producto del crecimiento económico y éste es a su vez, producto de la inversión del sector productivo. Es decir, el empleo depende de la inversión. La inversión existe solo y cuando existe rentabilidad, es decir, la inversión crece cuando las condiciones e incentivos son los adecuados para obtener una rentabilidad a nuestra inversión. La falta de inversión es el verdadero problema detrás del desempleo en México.

Ahora bien, ¿Qué tanta inversión es necesaria para alcanzar los objetivos de empleo? De acuerdo a una estimación debemos crecer por encima del 6% anual para generar el empleo que demanda nuestra población. Sin embargo, para llegar a un crecimiento del PIB del 6% anual la inversión debe crecer entre 10 y 15% anual.

En México vamos en sentido contrario, y las cifras al respecto son claras: la inversión, privada y pública, creció 2.5% en promedio anual (2007- 2011), en donde la inversión privada decreció en 1.4% en promedio anual. El crecimiento económico en este mismo periodo fue de tan solo 0.8% en promedio anual.

Mientras existan políticas equivocadas que desincentiven la inversión no se logrará el crecimiento y empleos necesarios. Se debe destrabar con aquellos obstáculos que inhiben el incentivo a invertir: monopolios públicos y privados, altos precios de energéticos, gobierno ineficiente, inseguridad, entre otros.

En Brasil, por ejemplo, acaban de anunciar una disminución de impuestos por el orden de 6,600 millones de dólares anuales al reducir la contribución patronal para el Instituto Nacional de Seguro Social (INSS) y para algunos sectores incluso eliminarlo, así como la eliminación del pago de cargas sociales para 25 sectores productivos, una nueva medida para estimular la economía y la generación de empleos, complementado con otras medidas fiscales como acelerar la depreciación de bienes de capital, lo que busca aumentar inmediatamente la inversión de las empresas en bienes de capital, como parte de las acciones para acelerar el crecimiento de la economía y empleo.

En contraste, en México se propone una reforma laboral, para aumentar la “competitividad”, donde el único sacrificado será el trabajador al disminuir sus ingresos.

Si realmente se busca crecimiento y generación de empleo se debe pensar más allá de una reforma laboral. Se requieren cambios de fondos en la política económica del país, que genere mejores condiciones para la inversión, que estimule la demanda interna y aumente el ingreso de las personas, constituyendo un ciclo virtuoso para la generación de empleos.

 

[1] Población Económicamente Activa

[2] INEGI.